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Romanización

Busto de dama realizado el presente año,
reflejo del esplendor latente del arte ibérico.
Cartago Nova 200 a.C.- Roma ha conseguido diluir las civilizaciones e identidades griegas, etruscas y galas en la Galia Cisalpina y al sur de Italia, consumando la uniformidad del territorio que abarca. Por ello, las tribus nativas iberas se sublevan constantemente contra los ejércitos enviados a la capital hacia el sur y hacia el este de la península. No obstante, la república se acabará imponiendo, como lo hará en la Segunda Guerra Macedónica que está teniendo lugar contra Filipo V.

Victorias en Iberia y el apoyo de Tarento

Cartago Nova 212 a.C.- Tras un largo asedio de dos años, cae Siracusa en poder romano limpiando la siciliana urbe de toda vida cartaginesa y confinando así a los griegos a Agrigento, su último bastión en la isla. Se dice que Aristóteles inventó todo tipo de artilugios con los que defender Siracusa de los romanos, hasta el punto de que el ejército de la gran república italiana huía espantada cada vez que observaba algo raro en las murallas de la ciudad. El sabio griego fue asesinado tras la toma de la ciudad.

En cuanto a Asdrúbal, tras su partida hace dos años para dominar a los númidas, vuelve a Iberia acompañado de su hermano Magón y de otro general llamado Asdrúbal Giscón. La derrota del númida Sifax se traduce en la caída de los aliados de Roma, por lo que el contingente de jinetes númidas que acompaña la comitiva enviada a la península por Cartago vencía gloriosa las tropas de los escipiones en Ilorci. En esta batalla consta que de hecho ha muerto Cneo. Al poco tiempo después Publio también fallecía en una batalla en su huída hacia el Ebro, cerca de Cástulo. Parece ser que las tropas romanas han quedado al mando del hijo de este que comparte el nombre de Publio Cornelio Escipión. El general Asdrúbal Magón ha regresado a la capital para tomar como esposa a la hija del númida Sifax.

Las últimas noticias que tenemos sobre Aníbal es que sigue en el sur de Italia en su búsqueda de apoyos dejando Capua atrás. Tarento se ha volcado de forma favorable a la causa cartaginesa, pero los romanos asedian una u otra ciudad aprovechando la ausencia de Aníbal y desgastando su ejército.


Los frentes romanos

Cartago Nova 215 a.C.- El rey Hierón de Siracusa ha muerto siendo un fiel aliado de Roma, pero su hijo, Hierónimo ha querido ponerse del lado de Cartago. Y no es de extrañar, puesto que saben que en cuanto obtengamos la victoria definitiva reclamaremos para nosotros nuestra arrebatada isla de Sicilia. Pero el cónsul Marcelo, puesto que había sido pretor en Sicilia, ha sido enviado allí derrotando a un ejército cartaginés y poniendo sitio a Siracusa. 

Con respecto a Macedonia, Roma ha establecido una alianza con la Liga Etolia y con Esparta, ambas enemigas de nuestro  apoyo Filipo V. Así ha entrado en guerra con el Peloponeso también. Mientras tanto el ejército romano ha rodeado la ciudad de Capua donde Aníbal reside con sus tropas. Y en Iberia, "los Escipiones" como ya se conoce a los dos hermanos cónsules, han impedido que Asdrúbal se dirija al norte para enviarle refuerzos a su hermano con una derrota sufrida en Hibera obligándole a retroceder.


Victoria en Cannas

Cartago Nova 216 a.C.- Terminada la segunda dictadura de Fabio, el Senado romano eligió este año dos cónsules para luchas contra nuestro héroe en Italia, Cayo Terencio Varrón, quien despotricó enérgicamente contra el dictador, y Lucio Emilio Paulo. Ha sido en Cannas, en la costa de Apulia, al sur de la península, donde se ha dado el encuentro y la batalla de la que hemos salido victoriosos.

Aníbal contaba con 50.000 hombres, mientras que el ejército romano estaba formado por 86.000, pero Aníbal tenía una estrategia. Los cartagineses se dispusieron en forma de semicírculo con la parte convexa de cara a los romano. Cuándo estos atacaron, el centro de la formación fue retrocediendo paulatinamente hasta quedar en formación horizontal y luego cóncava hacia el enemigo, ya que los extremos no se movían. Cuando los romanos comprendieron lo que pasaba trataron de impedirlo con la caballería, pero fue rechazada por la caballería cartaginesa que cerró definitivamente el círculo en el que los romanos fueron aniquilados. En cuanto a los cónsules, Paulo murió en batalla y Varrón sobrevivió pero ha preferido quitarse la vida antes que volver a Roma para dar explicaciones.

Gracias a esta victoria la ciudad de Capua ha decidido apoyar a Aníbal, y en ella recobran fuerzas nuestros soldados. Además, el rey de Macedonia, Filipo V, ha decidido aliarse con nosotros firmando un tratado con Aníbal. Roma ha vuelto a su política de desgaste y han enviado una flota al Adriático para impedir que el rey macedonio envíe refuerzos a nuestro campeón. El nuevo cónsul, Marco Claudio Marcelo, ha impedido que Aníbal tome la ciudad de Nola, lo que les sirve a los romanos de consuelo. Mientras aquí en Iberia, Asdrúbal y Escipión luchan en sus respectivos lados del Íber. 

Elefantes contra Roma

El ejército cartaginés de Aníbal luchando contra los Romanos en Italia.
Cartago Nova 218 a.C.- Tras la caída de Sagunto, Roma ha declarado la guerra a Cartago una vez más, lo que ambos bandos parecían ansiar. Aníbal no ha tardado en partir desde Cartago Nova con 90.000 soldados de infantería, 12.000 de caballería y varios elefantes, mientras dejaba a su hermano Asdrúbal en Iberia al mando de 15.000 hombres. Aníbal ha permitido desertar a los más temerosos para que su miedo no se contagiara al resto. En estas condiciones partía hacia el norte mientras el invierno se abalanzaba contra nuestros soldados mientras cruzaban la cordillera pirenaica y luchaban contra los galos y las tribus cercanas a Massalia. 

Mientras, Roma ha enviado tropas a Iberia bajo el mando de Publio Cornelio Escipión, que al desembarcar en Emporion se enteró de los planes de Aníbal volvió a embarcar para volver a Italia mientras enviaba aquí a su hermano Cneo. Aníbal ha tardado quince días en cruzar los Alpes tras enterrar en ellos a la mitad de sus hombres entre el frío, la nieve, y la dificultad del terreno. Cuando llegaron a Italia los 26.000 hombres restantes carecían de bases, líneas de comunicación o reservas, la misión parecía un suicidio. Escipión esperaba al otro lado del río Tesino, donde se produjo un enfrentamiento entre las caballerías en el que los romanos resultaron derrotados. El mismo Escipión acabó herido y hubiera muerto de no ser por su hijo. El jefe de las tropas romanas logró retirar su ejército al lado sur del río Po, donde esperó la llegada de otro cónsul, Tiberio Sempronio Longo, que traía su propio ejército. 

Asentados los dos bandos en las orillas del río se sucedió el invierno mientras se recuperaban, y comprendiendo que Aníbal era peligrosose sabe que Escipión ha querido retirarse, pero Tiberio no estaba dispuesto. Aníbal envió un destacamento de caballería al que los romanos atacaron, y tras una breve resistencia, nuestros recios hombres cartagineses huyeron. Los romanos los siguieron de cerca y su infantería se lanzó a través del río, que estaba helado. Los romanos llegaron ateridos de frío al otro lado donde les esperaba un ejército seco y en plenas condiciones para luchar. Las legiones romanas lucharon con profesionalidad y lograron abrirse paso entre las líneas de Aníbal, pero no pudieron resistir la carga de la caballería y de los elefantes. 

Como colofón, Aníbal había ocultado 2.000 hombres al mando de su hermano menor, Magón, que atacaron a los romanos por la retaguardia en el momento oportuno. Finalmente parte del ejército romano pudo salvarse pero a costa de grandes pérdidas. Roma conserva dos guarniciones en la Galia Cisalpina, pero ha tenido que abandonar el resto, ya que los galos, recientemente sometidos, se han unido con júbilo a las filas cartaginesas, con lo que Aníbal ha compensado las pérdidas sufridas al cruzar los Alpes. 

Sagunto es nuestra

Último día de Sagunto (Francisco Domingo y Marqués).
Sagunto 219 a.C.- La ciudad aliada de Roma ha caído en manos de Aníbal. Sagunto, que cae de nuestro lado del Íber ya forma parte también de la poderosa Cartago. Es el primer paso de la gloria que promete Aníbal a nuestro pueblo. Sagunto es una acrópolis situada sobre una roca alta e inaccesible que constituye un punto importante para la vigilancia e intervención en la costa levantina.

Los saguntinos fueron los que atacaron primero a los turboletas, pueblo aliado de Cartago, y Aníbal no lo pensó dos veces antes de aniquilar a la ciudad griega protegida de Roma. Cierto es que llegaron embajadores latinos para recordar el Tratado del Ebro a Aníbal, quien recordándolo afirmó en toda su razón que esta ciudad está al sur del río peninsular y que si hubiese algún problema acudieran a Cartago. Así lo hicieron los romanos quienes se dirigieron a la ciudad donde resolvieron no iniciar una guerra puesto que nuestros dirigente allí no están interesados y los latinos andan bastante ocupados con la piratería del Adriático ahora que están en proceso de anexión de Iliria. 

Pero el asedio a Sagunto siguió con todas las fuerzas de las que Aníbal disponía. Y es que el ejército de Aníbal cuenta con una firme infantería ibera, jinetes númidas y hasta honderos baleares capaces de arrojar piedras o bolas de plomo con más precisión que cualquier arquero. Además también cuenta con algunos elefantes norteafricanos (de tamaño similar al del caballo, más pequeños que los de África central). Un contingente en definitiva que pudo asediar la ciudad en un suspiro pero que decidió asediarla durante ocho meses hasta que al final se produjo un brutal asedio de la ciudad que confiamos en que llegue a oídos de Roma para enardecimiento de su cólera.

Fin de la Guerra Púnica

Gadir 241 a.C.- La guerra contra Roma ha terminado tras 23 años de lucha entre las dos potencias. Finalmente y tras tantos conflictos y tantas victorias cartaginesas, nos pesa propagar por la Península Ibérica que Cartago ha perdido la guerra contra Roma. Los latinos han conseguido construir una flota lo suficientemente poderosa como para arrinconar a nuestro gran sufete Amílcar Barca, y que este presentase su rendición en el presente año. Nos hemos visto obligados a abandonar completamente la isla de Sicilia y a pagar una pesada indemnización a la potencia italiana. La isla queda ahora en poder de Roma a excepción de la región del sur que queda en poder del aliado griego de Roma Hierón II. 


Guerra contra Roma

Gadir, 264 a.C.- Adelantamos la edición de este diario de relaciones con motivo de lo que acontece a nuestra gran nación, y es que Roma, la ciudad que domina ciudades, la potencia latina, nos ha declarado la guerra. Cuando en Sicilia nos hemos aliado con los griegos para arrinconar una vez más a los problemáticos mamertinos, estos han pedido ayuda a la nación italiana y esta ha respondido presta a la petición de ayuda a sus hermanos italianos. Ahora, los últimos reductos de la Magna Grecia que quedaban en Sicilia se enfrentan una vez más a Roma en nuestra compañía por culpa de los soldados que dejó en la isla Agatocles. 


Hegemonía de Roma en la península itálica

Gadir, 270 a.C.- Roma domina toda Italia gracias a las victorias en esta última década contra Pirro, rey de Épiro. Ha conseguido el favor de todas las tribus y antiguas ciudades del sur de la península y lo que anteriormente se conocía como Magna Grecia. Y también se ha ganado el respeto de los pueblos del norte, galos en su mayoría. Es reconocida como una gran potencia, aunque no se puede equiparar a la potencia y dominios de los que hacemos gala los cartagineses, dueños y señores del Mediterráneo occidental.

Las llamadas "Guerras Pírricas" no sólo han provocado el dominio de Roma en toda Italia, sino también la estabilidad en la isla de Sicilia, que tantos quebraderos de cabeza ha provocado a Cartago.  Los mamertinos han quedado recluidos y actualmente toda la isla es cartaginesa a excepción de la Siracusa. Ptolomeo II de Egipto ha querido firmar este mismo año un acuerdo de amistad con la república latina en reconocimiento a la importancia adquirida. Mientras que en Iberia la situación se mantiene estable.


Victoria pírrica en Heraclea

Abdera, 280 a.C.- Tras la conquista de Macedonia a manos de Épiro y su otra vecina, Tracia. Ahora el reino de Pirro ha encontrado un nuevo campo de batalla en la Magna Grecia contra la pujante Roma. En Heraclea, ciudad griega de esta región, al sur de Italia, ha tenido lugar el primer enfrentamiento entre latinos y helénicos.

Roma acudía a la región en ayuda de la ciudad de Thurii acosada por Tarento. Los tarentinos se burlaron de los latinos por su mala pronunciación del griego, y orinándose en la capa del delegado romano prácticamente firmaron su sentencia de muerte. Al comprender que habían provocado la furia de la primera potencia de la península itálica pidieron ayuda a un rey que, por la paz que llevaba estos últimos años, ya tenía ganas de combatir, este era Pirro de Épiro. Así hace un año se declaró la guerra entre los dos ejércitos más sofisticados del mundo: la legión romana y la falange macedónica.

En Heraclea, una ciudad equidistante entre Tarento y Thurii, tuvo lugar la batalla entre 30.000 legionarios y 25.000 macedónicos en compañía de 20 elefantes que atemorizaron a los romanos. Y a pesar de que ningún legionario se dejó llevar por el pánico ni huyese, Pirro se alzó con la victoria. Así ha seguido conquistando una por una las ciudades del sur de Italia. Ahora mismo pasa el invierno en Tarento, mientras la que ha pasado a denominarse Guerra Pírrica, sigue librándose a 40 kilómetros de la ciudad de Roma y con la negativa de esta a proclamar la paz "mientras queden soldados extranjeros en Italia" según a afirmado su senado.

Entre tanto, y durante esta última década, cabe destacar la estatua que ha levantado Rodas en honor a la resistencia a Demetrio. Una estatua del dios del sol de 35 metros de alto que se ve en todo el puerto de la ciudad y que ya se conoce como "El Coloso de Rodas". También este año han concluido las obras de una enorme torre de unos 150 metros de alto en Egipto bajo el reinado de Ptolomeo II. El edificio, a la entrada del puerto de Alejandría, se ha construido en la isla de Faros y con la hoguera que mantiene encendida en su cúspide ilumina y guía a los barcos que por allí navegan, bajo la  atenta mirada de la estatua de Poseidón que culmina la obra. También destaca como obra monumental el mausoleo de Alejandro Magno cuyos restos ya se han trasladado desde Menfis a la ciudad que lleva su nombre.


Paz en Italia y usurpación en Peloponeso

Abdera, 290 a.C.- Tras el fin de la Tercera Guerra Samnita Roma firma la paz con los Etruscos, es más temida por parte de los galos del norte de Italia y los samnitas se mantienen al margen. Un pueblo que ya abarca el ancho de su península saliendo al mar Adriático y creando poblaciones estratégicas en los Apeninos. Llama la atención que la famosa Vía Apia, construida por los romanos para comunicar su capital con la región de Campania la hayan cubierto con bloques de piedra, según nuestros informadores. 

Por otra parte Grecia ha sucumbido a Macedonia de nuevo tras la muerte de Casandro y la usurpación del trono de su hijo Filipo IV por parte de Demetrio, que ya invadió Atenas y casi Esparta. Ciudad que por unos motivos o por otros se ha librado ya de ser tomada por Epaminondas, Filipo II, Alejandro, Antípatro y ahora Demetrio.

La herencia de Alejandro Magno

Malaka, 300 a.C.- Lo que poco tiempo atrás fue el imperio más grande nunca antes visto por la historia, es hoy una herencia repartida entre los más allegados a Alejandro Magno. Y gracias a esa herencia, a día de hoy, cualquier griego puede trabajar, estudiar o desplazarse con facilidad por la mayor parte del mundo conocido, puesto que su cultura se ha extendido hasta límites insospechados. El mundo helenístico ha quedado dividido en cuatro partes: Una que comprende Grecia, Épiro y Macedonia gobernada por Casandro, la segunda abarca Egipto y Canaán con Ptolomeo I al mando, Lisímaco dominaba Tracia y Asia Menor exceptuando el recientemente independizado reino de Ponto (Mar en griego), y por último el Imperio Seléucida en manos de Seleuco I que incluye Siria y toda la Asia conquistada por Alejandro el grande.

Quedan por mencionar la colonia al sur de la Galia llamada Massalia, las ibéricas como Sagunto o Emporion, vecinas desde hace siglos, y las situadas al sur de Italia que junto con las ciudades de Sicilia conforman la Magna Grecia. Con respecto a estas últimas cabe mencionar el tratado de paz que Cartago se ha visto forzada a firmar con Agastocles (mencionados los sucesos hace diez años) cediendo al griego el dominio de la mayor parte de la isla. Piedras en el camino que sigue la grandiosa Cartago hacia el dominio del Mediterráneo y que aguarda su turno para ser la gran potencia hegemónica del mundo conocido. Entre tanto Alejandría se ha convertido en capital y núcleo de todo este mundo helenístico en donde Ptolomeo I ha querido hacer partícipes a los judíos de una ciudad cosmopolita. Urbe que pretende recoger el saber del hombre en una biblioteca que ha inaugurado este mismo año y que ha estrenado con los ejemplares nada menos que de la biblioteca de Aristóteles. Metrópoli que intenta englobar la cultura de la civilización en un templo dedicado a las musas donde los sabios vivan y trabajen impartiendo sus conocimientos, lo llaman Museo.

Agatocles burla a Cartago

Malaka, 310 a.C.- Agatocles, el tirano de Siracusa, ha logrado burlar al ejército cartaginés. La ciudad siciliana había pedido ayuda a Cartago para librarla de tan vil tirano, y nosotros enviamos gustosos a Amílcar, quien fue conquistando una por una todas las ciudades de la Magna Grecia que aún quedaban en la isla. Cuando llegó a Siracusa Agatocles huyó rompiendo el cerco cartaginés y llegando a las costas de nuestra capital para acampar en los alrededores quemando sus naves para que sus hombres no pudieran escapar. Nuestra ciudad envió un emisario rápidamente a Almílcar para conocer lo ocurrido dando por muerto a nuestro guerrero, pero este no quiso regresar sin conquistar Siracusa y murió en el intento. Cartago resistió el asedio, y cuando nuestras tropas regresaron de Sicilia Agatocles volvió a la Magna Grecia en los barcos que le dio tiempo a construir. 

A pesar de no haber podido culminar la conquista de Sicilia Cartago vive tiempos prósperos, mientras que otros pueblos son víctimas de la guerra. Es el caso de Etruria, que este mismo año ha sido derrotada por Roma en el lago Vadimo después de que los etruscos rompieran los acuerdos de paz que tenían con los latinos al ver a estos vulnerables con la guerra que todavía se libra al sur de Italia. 

La muerte de Alejandro Magno

Ebusus, 320 a.C.- Como hace diez años, recogemos en esta publicación de relaciones la situación geo-política del mundo conocido. Alejandro III, conocido popularmente como Alejandro Magno, ha sucumbido a la enfermedad hace tres años. Ahora su vasto imperio se disputa entre generales y descendientes, o también llamados "diádocos". Son las ciudades de Atenas, Corinto, Esparta o Tebas las que se han sometido al poder de Antípatro, mientras la Magna Grecia, la colonia de Massalia al sur de Galia y Emporion y Sagunto en Iberia siguen libres e independientes. 

Por otro lado, en Italia, la Segunda Guerra Samnita lleva más de cinco años desgastando la población de toda la península exceptuando Etruria que respeta escrupulosamente su paz con Roma. Tras la encerrona sufrida por el ejército romano en las Horcas Caudinas a manos del ejército samnita, y el posterior asesinato de los 600 rehenes, sigue la guerra por deseo del senado romano. Y entre tanto, Cartago vive años de paz y prosperidad en su dominio del Mediterráneo occidental. 


El avance de Macedonia

Ebusus, 330 a.C.- La que hace diez años era hostigadora de Grecia se ha convertido en la primera potencia del mundo conocido. Nos encontramos ante el surgimiento de una nueva época balcánica en la que Grecia por fin ha quedado bajo el mando de un solo hombre. En un principio fue Filipo II de Macedonia, pero tras su asesinato en 337, es su hijo, Alejandro III el que ha conseguido el apoyo helénico, excepto en Esparta que finalmente sucumbió. En realidad no son informaciones que afecten mucho a la actividad de los habitantes de Iberia, puesto que las colonias griegas en el Mediterráneo, incluyendo la Magna Grecia, siguen independientes, y Cartago sólo ha intervenido en las conquistas del joven rey (proclamado en 336 con tan solo 20 años) acogiendo en nuestra capital a los que huyeron de Tiro. 

Son sonadas las conquistas de ciudades como la ya mencionada Tiro, o Gaza. Ha sido recibido en Egipto como un libertador, e incluso antes de partir ha dejado planificado un proyecto de ciudad en el delta del Nilo. También en Babilonia ha sido homenajeado, mientras el rey persa, Darío III huye del macedionio, tanto en batalla como escondiéndose en los rincones de lo que queda de su imperio. Hasta que en el presente año nos llega la noticia de que un sátrapa, le ha dado muerte haciendo entrega del cadáver a Alejandro III y haciéndose proclamar Artajerjes IV.

Entre tanto, en el Mediterráneo, los etruscos poseen la mitad de lo que antaño fue su territorio. Debido a pérdidas como su mitad de Córcega cuya integridad pertenece ahora a la poderosa Cartago. Muy cerca de allí, Roma se hace más poderosa convirtiéndose en la legisladora natural de las ciudades de su región. Ninguna ciudad del Lacio se gobierna por sí misma. Roma ha dejado de convertirse en una ciudad a la cabeza de una liga para ser la que gobierna en todo el Lacio, otorgándole la ciudadanía a todo latino que quiera formar parte de la ciudad.


Derrota en el Crimiso

Gadir, 340 a.C.- El ejército comandado por Asdrúbal y Amílcar, para derrotar al griego Timoleón  en Sicilia, ha fracasado. El resultado han sido 10.000 muertos y 5.000 prisioneros en una batalla perdida a manos de nuestros enemigos y con el clima en nuestra contra. A pesar de que superábamos en gran número a los griegos se desató una espesa niebla en el valle del río Crimiso, al oeste de la isla. Cuando esta se disipó sólo la parte más valiosa del ejército había cruzado el río, mientras que el gran contingente quedó en la otra orilla. Para cuando hubo cruzado el resto, la caballería y las tropas de élite sucumbieron. Entonces se desató una tormenta con viento que hacía que la lluvia cayese en nuestra contra. De esta forma nuestro ejército se vio obligado a retroceder hacia el río desbordado, y cuando se rompieron nuestras filas muchos murieron ahogados. 

Esta batalla viene a ser el colofón de un periodo en el que Sicilia ha estado sumida en el caos. Muchas de sus ciudades combatían entre sí, y mientras unas pedían ayuda cartaginesa, otras solicitaban el apoyo de la Magna Grecia. Así hasta que Cartago puso sitio a Siracusa, la cual pidió a Corinto que enviara a un general griego capaz de unificar las polis en nuestra contra. Así llegó Timoleón con mil hombres en diez naves a Reggio, una ciudad griega al sur de Italia. Allí nuestra flota le exigió que volviera a Grecia. Timoléon pidió discutir la cuestión en el concejo ciudadano de Reggio y retrasando la discusión sus barcos se hicieron a la mar en secreto. Incluso él mismo se escabulló, pero cuando los nuestros se dieron cuenta ya era tarde y Timoleón tomó Siracusa.

Con todo, confiamos en que las relaciones en Iberia de las polis griegas de Sagunto y Emporion o Rosas con los cartagineses se verán afectadas en la menor medida posible. Por otro lado aprovechamos esta edición para congratularnos de la renovación de nuestra alianza con aquella ciudad en medio de Etruria llamada Roma. No sólo hemos podido renovar nuestros acuerdos comerciales, sino que también hemos conseguido el reconocimiento del cabo de Palos como límite de las zonas de influencia de Cartago y Massalia, colonia griega que queda a partir de ahora bajo la protección de Roma. En cuanto a Macedonia sigue creciendo en los Balcanes y sometiendo a Grecia al control de Filipo II. Tracia también se ha visto acosada con una gran invasión por el sur y en la actualidad la ciudad de Bizancio es disputada entre Filipo II de Macedonia y Artajerjes III de Persia que vuelve de su invasión a Egipto, cuyo faraón ha tenido que huir a Nubia. 

Grecia es invadida

Gadir, 350 a.C.- Tras unas décadas de esplendor, Grecia se enfrenta a la invasión. La decadencia de Esparta y el hastío de Atenas han provocado que las grandes islas hayan proclamado su separación influidas por Persia, y polis como Tebas son la única esperanza de una Grecia unida. Con esta situación, desde el norte, la que antaño fue una polis igual que ellas, ha invadido Olinto. El nuevo estado se llama Macedonia y, gobernado por Filipo II, lleva a cabo políticas ofensivas por todos sus frentes cuando antaño era un país acosado. 

Así, el norte de Grecia ha quedado en manos de Macedonia cuyo ejército es temido en todo el mundo conocido, sobre todo por su nueva disposición militar perfeccionada de la falange que ya inventaron los griegos, la falange macedónica. Una colocación de la milicia que les posibilita el apoyo de la lanza en el hombro del soldado siguiente pero con la capacidad de moverla cuando sea necesario en cualquier dirección. 

Mientras, Roma crece próspera y se ha aliado con sus poblaciones vecinas del Lacio creando la llamada Liga Latina. Así se ha granjeado el reconocimiento de su soberanía por parte de Etruria. Aunque siguen llamando la atención sus extrañas políticas puesto que su sociedad, dividida entre patricios y plebeyos, siendo ricos los primeros y pobres los otros, ha decidido otorgar equidad de derechos a todos sus ciudadanos mediante las Leyes Licinio-Sextianas. De esta forma han adquirido la costumbre de firmar leyes y decretos con las siglas SPQR (Senatus PopulusQue Romanus) que significa el senado y el pueblo romano, como signo de actuación conjunta entre pueblo y senado. 


Un siglo después

Ilustración sobre la famosa batalla de las Termópilas.
Gadir, 380 a.C.- Cartago sigue combatiendo a Grecia esporádicamente en la isla de Sicilia por ciudades que se alternan entre las dos potencias. Y es que, tras vencer una vez más a los persas, Grecia se ha convertido en una de las grandes potencias del Mediterráneo. Un siglo atrás quedan las batallas de las Termópilas y de Salamina, que les concedieron la victoria sobre Persia. Pero fue la llamada Tercera Guerra Médica la que ha concedido a Atenas el esplendor del que ha gozado hasta su enemistad total y absoluta con Esparta, lo que les condujo a una guerra entre las dos polis. Las Guerras del Peloponeso finalizaron con la victoria de Esparta sobre los atenienses pero su consecuencia ha sido el empobrecimiento de ambos bandos. Pero Atenas se ha logrado recuperar de tal desastre y Esparta sucumbió hace diez años a otra poderosa polis: Tebas. Incluso parece que ahora un territorio al norte de Grecia es el que está adquiriendo mayor protagonismo: Macedonia. De tal forma que las ciudades griegas de Sagunto y Ampurias siguen siendo prósperas y conviviendo en paz con los cartagineses que habitamos en el sur de la península. En cuanto a los pueblos iberos, tenemos una estrecha unión y muy buenas relaciones con ellos.

Amílcar I muere en Hímera

Situación de Cartago y la Magna Grecia en la batalla.
Gadir, 480 a.C.- Veinte años después de la primera tirada de este diario, volvemos a utilizar esta vía para informar de la lamentable noticia de la muerte de nuestro sufete Amílcar I en la campaña contra Hímera. Una pérdida a las murallas de esta ciudad que ha acabado con la captura de nuestro ejército. Tropas que ya llegaron a la isla diezmadas por el temporal marítimo que atravesaron. En cualquier caso, y a pesar de nuestra superioridad numérica, ha sido una derrota que supone la pérdida de un hombre aclamado por Cartago por sus reformas políticas, desde que comenzó su reinado en el año 510 a.C. 

Una batalla producida en el contexto de alianza con Persia a quien favorecemos con parte de nuestra flota y en guerra contra Grecia. Tras la derrota del rey Darío de Persia en la batalla de Maratón hace diez años, y su fallecimiento un lustro atrás, su hijo Jerjes ha emprendido, en el presente año, la que denominan la Segunda Guerra Médica. Por ello Amílcar I, de nombre Amílcar Magón, emprendió una campaña contra la ciudad griega de Hímera en el año 484 a.C. Esta ciudad estaba custodiada por Terón de Agrigento que se refugió tras las murallas sin prestar combate. El asedio hubiera resultado victorioso si no hubiera sido por Gelón, tirano de Gela y Siracusa, que acudió en ayuda de su yerno. 

Así, en su valentía y compromiso con nuestros aliados, Amílcar volvió a la isla cuatro años después para someter a las colonias griegas, mientras los persas hacían lo propio en el continente. Partió en la primavera del presente año con 300.000 hombres y más de doscientas naves de guerra y más de 300 barcos de transporte. Pero durante la travesía del mar Líbico sufrió una tempestad en la que perdió los transportes de caballos y carros. Tras desembarcar en Panormo y reponerse del desastre sufrido, partió a Hímera donde fue derrotado por Gelón y Terón como ya se ha relatado. Los cartagineses que no murieron en batalla han quedado presos por los hombres de Gelón y todo indica a poder afirmar con seguridad que Amílcar Magón, sufete de Cartago como Amílcar I, ha fallecido en batalla. Se prevé que su sucesor ya ha sido nombrado como Hannón II.

El fin de Tartessos

Situación de Tartessos en Iberia.
Gadir, 500 a.C.- La civilización de Tartessos ha sucumbido al devenir de los tiempos. Siempre será recordada como la de excelentes minerales. Famosa en todo el Mediterráneo por su cobre, comerció con griegos, etruscos y fenicios, como lo ha venido haciendo hasta ahora con Cartago. Es por ello por lo que los cartagineses creamos esta publicación con el ánimo de difundir que la desaparición de Tartessos no ha tenido nada que ver con nosotros ni con los intereses de nuestro rey Amílcar I. Al contrario, la proximidad con Gadir ha provocado la conmoción en esta ciudad, como tampoco se explica la noticia en la otra importante población cartaginesa, Malaka. Cabe destacar la figura de uno de sus últimos reyes, Argantonio; gobernante juicioso que provocó el esplendor de Tartessos. Esperamos que, mediante estas palabras, quede reflejada la noticia y llegue por nuestra mano a las otras poblaciones ibéricas, como las ciudades griegas de Sagunto y Emporión. Y sin menospreciar a los pueblos vecinos, celtas, iberos o celtíberos, en caso de que conozcan nuestra lengua escrita, también deseamos comunicarles lo sucedido. Con ese objetivo nace este diario de relaciones que procurará informar de la actualidad de la península ibérica y lo que para sus pobladores concierna, allende los mares si fuese necesario. 

Aprovechando la emisión de este aviso comunicamos a nuestros lectores la situación actual del Mediterráneo: Es tiempo de paz. Atrás quedan los días de gloria de Grecia, en los que provocó la caída de aquella ciudad de Troya, cuyo relato tanta fama ha adquirido. Y aunque aún mantiene gran presencia en los mares en comunicación con sus colonias en Mesina, Iberia o Massalia, ahora se ve asediada por Persia, una potencia emergente del este, cuya hegemonía y poder se extiende por el Mediterráneo oriental. En occidente se alza Cartago como civilización marítima por excelencia. Orgullosos descendientes de los fenicios, los cartagineses hemos conseguido aunarnos para prestar homenaje a la ciudad del sur del Mediterráneo que nos da nombre, la poderosa Cartago. En cuanto a Etruria ha presenciado cómo una de sus ciudades asesinó a su rey hace nueve años. Esta población  gobernada durante 250 años por siete reyes, primero latinos y sabinos, y más tarde por etruscos, se ha instituido en un nuevo orden social al que denominan res publica. La ciudad, fundada en el año 753 a.C. en la región de Lacio, se llama Roma.

Situación de las civilizaciones mediterráneas.