Ebusus, 330 a.C.- La que hace diez años era hostigadora de Grecia se ha convertido en la primera potencia del mundo conocido. Nos encontramos ante el surgimiento de una nueva época balcánica en la que Grecia por fin ha quedado bajo el mando de un solo hombre. En un principio fue Filipo II de Macedonia, pero tras su asesinato en 337, es su hijo, Alejandro III el que ha conseguido el apoyo helénico, excepto en Esparta que finalmente sucumbió. En realidad no son informaciones que afecten mucho a la actividad de los habitantes de Iberia, puesto que las colonias griegas en el Mediterráneo, incluyendo la Magna Grecia, siguen independientes, y Cartago sólo ha intervenido en las conquistas del joven rey (proclamado en 336 con tan solo 20 años) acogiendo en nuestra capital a los que huyeron de Tiro.
Son sonadas las conquistas de ciudades como la ya mencionada Tiro, o Gaza. Ha sido recibido en Egipto como un libertador, e incluso antes de partir ha dejado planificado un proyecto de ciudad en el delta del Nilo. También en Babilonia ha sido homenajeado, mientras el rey persa, Darío III huye del macedionio, tanto en batalla como escondiéndose en los rincones de lo que queda de su imperio. Hasta que en el presente año nos llega la noticia de que un sátrapa, le ha dado muerte haciendo entrega del cadáver a Alejandro III y haciéndose proclamar Artajerjes IV.
Entre tanto, en el Mediterráneo, los etruscos poseen la mitad de lo que antaño fue su territorio. Debido a pérdidas como su mitad de Córcega cuya integridad pertenece ahora a la poderosa Cartago. Muy cerca de allí, Roma se hace más poderosa convirtiéndose en la legisladora natural de las ciudades de su región. Ninguna ciudad del Lacio se gobierna por sí misma. Roma ha dejado de convertirse en una ciudad a la cabeza de una liga para ser la que gobierna en todo el Lacio, otorgándole la ciudadanía a todo latino que quiera formar parte de la ciudad.
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